PrÓlogo 'Trabajar en la era digital'

Por José Manuel Petisco

Director General de Cisco Systems

Internet of Everything, la base de la transformación digital

En las dos últimas décadas Internet ha cambiado nuestras vidas, transformando significativamente la manera en que trabajamos, aprendemos y nos divertimos y facilitando avances antes impensables como la Telemedicina o la educación on line.

Ahora nos encontramos ante una nueva revolución, que será de cinco a diez veces mayor que el impacto de Internet en toda su historia. Es el Internet of Everything o Internet de Todas las Cosas: los miles de millones de conexiones entre personas, procesos industriales y de negocio, datos y objetos que generan enormes oportunidades de progreso para los países, las empresas y la sociedad.

La digitalización de la economía y la capacidad de innovación están estrechamente ligados al Internet of Everything, basado en la convergencia de redes, aplicaciones y múltiples conexiones que generan un nuevo modelo productivo capaz de garantizar la sostenibilidad económica, social y medioambiental.

Una obra necesaria

Para comprender el impacto de esta transformación era necesaria una obra en español que, con términos comprensibles y ejemplos prácticos, permitiera entender con facilidad el salto hacia la economía digital, donde los países punteros serán digitales, las ciudades más prósperas serán digitales y las compañías líderes serán digitales. Y esto es precisamente lo que Luis Lombardero ha logrado con este libro que el lector tiene entre sus manos.

La trayectoria académica y profesional de Luis -Doctor en Economía y Empresa y especializado en Economía Digital-, y su amplia experiencia y conocimiento se unen a su pasión por la formación, dando como resultado una obra indispensable tanto para los líderes empresariales como para la sociedad en general, ya que todos formamos parte de esta nueva aventura digital.

Con este libro, los lectores descubrirán las bases de las transformaciones que han conformado revoluciones como la ‘Economía de la Información y el Conocimiento’, pero sobre todo entenderán las claves necesarias para adentrarnos en lo que el autor denomina con gran acierto la cuarta revolución industrial.

El potencial de las redes inteligentes

La combinación de distintas tecnologías que se apoyan en las redes inteligentes -como la movilidad, el Cloud Computing, el Big Data o el Internet de las cosas (IoT)- permite tanto reducir costes y optimizar procesos en múltiples industrias como digitalizar nuestros hogares, dotar de mayor inteligencia a las ciudades y transformar el trabajo y nuestra forma de vida.

No sólo están cambiando los modelos de negocio, sino también las cadenas de valor y la oferta de productos y servicios. Todos los sectores, pero especialmente los que se apoyan en el análisis de datos y en las redes tecnológicas tienen mayor potencial de cambio, incluyendo tecnología, medios y entretenimiento, sanidad, servicios financieros o comercio. Además, la digitalización desdibuja los límites entre los sectores, que pasan a estar  interconectados, colaborando y compitiendo entre ellos.

Como señala Luis, la economía digital no es un sector, sino la incorporación de actividades digitales de forma transversal a las empresas de los distintos sectores industriales y los servicios, para impulsar así el crecimiento del PIB y la generación de empleo de calidad.

Y el Internet of Everything como conjunto de tecnologías facilitadoras de la transformación digital, ya está ayudando a reducir costes, optimizar procesos, acelerar la innovación y generar nuevos ingresos. Esto se consigue mediante un mejor uso de los activos, mayor eficiencia de la cadena de suministro y logística, uso intensivo de las nuevas herramientas de colaboración, mejores experiencias de los consumidores y ciudadanos o un menor time-to-market.

Bienestar, riqueza y empleo

Según los cálculos de Cisco, con el Internet of Everything hay 14,5 billones de euros europeos (19 trillones de dólares estadounidenses) de potencial económico en juego hasta 2023 para las empresas y Administraciones de todo el mundo, de los que Europa podría capturar un 30 por ciento.

En España, sólo el valor para las Administraciones alcanza los 93.000 millones de euros entre 2013 y 2023. Por ejemplo, con la gestión inteligente del agua el Ayuntamiento de Barcelona está ahorrando 42 millones de euros anuales, y 27 millones de euros con la iluminación inteligente. Y ha creado 47.000 empleos relacionados con el sector smart cities.

Por su parte, la Comisión Europea estima que la revolución digital permitirá aumentar el PIB de la Unión Europea un 2,1 por ciento adicional (0,88 por ciento en España) hasta 2020 como resultado de reformas digitales como el mayor espectro de radio y redes de alta velocidad, la incorporación de habilidades digitales en el trabajo y la integración del Mercado Digital Único.

El conocimiento de la transformación digital también es imprescindible para comprender el futuro del trabajo. Como podremos descubrir durante la lectura de Trabajar en la era digital, empresas de todos los sectores están trasladando el empleo cualificado a las actividades digitales, surgiendo nuevas ocupaciones que requieren nuevas habilidades.

En definitiva, se trata de la mayor revolución en la forma de trabajar, que afecta a directivos, técnicos, profesionales cualificados y a los jóvenes que buscan su primer empleo. Aunque en Europa hay 26 millones de desempleados, la Comisión Europea estima que en 2015 quedarán 900.000 vacantes sin cubrir en el sector TIC (85.000 en España). Y la demanda de nuevos profesionales en áreas como Big Data, smart cities o ciber-seguridad no para de crecer.

Visión para el cambio

Con el crecimiento exponencial de personas, procesos, datos y objetos conectados a Internet (16.500 millones en la actualidad y 50.000 millones previstos para 2020 a escala global), la transformación digital tiene el potencial de remodelar el mercado empresarial con una rapidez asombrosa.

El fomento del emprendimiento y la colaboración público-privada son también factores esenciales que analiza este libro. Apoyando la digitalización, el Estado contribuye enormemente al crecimiento del PIB, mientras las empresas del sector privado tienen la oportunidad de fomentar el emprendimiento y la innovación abierta en nuevas actividades de la economía digital.

Pero adoptar la tecnología digital que facilita procesos transformadores no es sinónimo de éxito. Según veremos a lo largo de la lectura de este libro, esta nueva aproximación requiere del respaldo de la organización y de su plena asimilación en la cultura corporativa. Dicha visión debe ser asumida cuanto antes y ser apoyada con nuevas competencias directivas y, sin duda, esta obra ofrece una visión de cómo hacerlo.
Por ello, para mí es un orgullo presentar este libro, cuyo autor desvela con gran acierto los desafíos de una nueva revolución cuyo alcance y consecuencias ni siquiera imaginamos.

 

¡El futuro es digital!